Una vieja dama que fluye con su vestido

La mejor nueva película que he visto este año es My Octopus Teacher, dirigida por Pippa Ehrlich y James Reed, una historia de regeneración protagonizada por el documentalista sudafricano Craig Foster a través de la relación que entabla con un pulpo hembra, residente en un bosque de algas del Cabo de las Tormentas, en la punta sur del continente africano, a lo largo del breve ciclo vital del animal.

El tráiler, y su correspondiente enlace a Netflix, donde podéis verla.

SPOILERS (si queréis saltar directamente a los enlaces relacionados, se encuentran al final del post)

Foster regresa a su país natal, Sudáfrica, hastiado y descontento, necesitado de un nuevo impulso. Este nuevo ecosistema le proporciona todo lo que necesita. Sus frías aguas estimulan su cuerpo, la vida que se desplaza a su alrededor reanima su inquietud intelectual, y el habitante que coprotagoniza este relato se encarga de satisfacer sus carencias afectivas.

Acercamientos tentativos dan paso al contacto físico con la criatura, nunca nombrada, en una conexión sublimada través de metáforas, “una vieja dama que fluye con su vestido”, mientras crece su admiración por una superviviente nata, artista del camuflaje, “líquida como el agua” donde se desenvuelve, y cauta hasta el extremo.

Un desliz que pone en fuga a la octópoda sirve a Foster para reconectar un aspecto de su pasado en las antípodas de ese lugar: su estudio sobre las extraordinarias habilidades de los rastreadores San, habitantes del desierto del Kalahari. De repente, Foster se convierte en uno de ellos, a lo largo de una semana de búsqueda durante la que traza una topología tan precisa que llega a identificar un ecosistema entero, transformado por las huellas de carroña que deja el paso del animal.

Cuando el reencuentro ocurre, Foster ha conocido un lado más hostil de su compañera, momentos de caza nocturna en un entorno que nada tiene que ver con la placidez del día, que le obliga a reevaluar su relación con un entorno ausente de piedad. Cuando el ataque de un tiburón amputa una de las extremidades de la octópodo, la duda le consume. ¿Debería haber intervenido? ¿Debería haber alterado el proceso natural? Nuestra especie transforma constantemente el ecosistema, ¿tiene una sola persona la misma potestad?

Momentos como éste alimentan el documental, que en ningún momento padece el temido descenso de interés que comienza más allá de los tradicionales tres cuartos de hora que suele imponer el género, en especial en su vertiente televisiva. Es más, su tercio final reserva los instantes más entretenidos e iluminadores. Una extraordinaria persecución, un segundo asalto entre el tiburón y nuestra protagonista, nos habla de lecciones aprendidas en el arte de sobrevivir antes de dar paso a otra sobre el impulso de entregar la vida en el momento exacto, cuando la criatura coordina instintivamente sus instantes finales con la eclosión de su descendencia.

Y la vida sigue, y Foster y su hijo usan esta realidad para reenfocar la conexión que les une en un entorno donde ahora habitan decenas de nuevas vidas donde solo había una. Unos minutos finales para comentar la labor de desarrollo medioambiental que Foster ha desarrollado desde entonces, y la historia concluye, heredera de una insigne vertiente del documental naturalista, recordatoria de que tal y como cambiamos el mundo, el mundo nos cambia a nosotros.

Foto: Sea Change Project

– Para más obras dentro de esta vertiente, o primas hermanas de la misma, aparece instantáneamente en mi cabeza la extraordinaria filmografía del gran director estadounidense Carroll Ballard. El Corcel Negro, Los Lobos no Lloran, De Vuelta a Casa — y los respectivos libros en los que se basan estas dos últimas –.

– Dos libros que tengo en mi biblioteca también os podrían servir: The Peregrine, de J.A. Baker, y Sueños Árticos, de Barry Lopez, disponible en España a través de Capitán Swing.

– Sobre la labor de Foster, en su web Sea Project nos encontramos con más información y un enlace a un libro, coescrito por él mismo, que puede servir de fenomenal anexo. Se trata de Sea Change: Primal Joy and the Art of Underwater Tracking.

– Un making of del documental, presentado por la colaboradora y mujer de Foster, Swati Thiyagarajan. Aquí, su correspondiente artículo en web, tan extenso como minucioso.

– Por último, su página en Instagram.

Enlaces

Últimamente estoy escuchando The Deca Tapes, un podcast de ciencia ficción y misterio creado casi de cabo a rabo, voces excluidas, por el holandés Lex Noteboom (Twitter) y nominado a los Webby Awards. Cada uno de sus ocho episodios sigue a los ocho participantes de lo que parece ser un expermiento científico de distribucion de roles donde cada uno de ellos asume una función determinada (cocinera, profesora, líder). Hasta que alguien muere. Cada episodio sigue las grabaciones de los participantes, interrumpidas por una historia tangencialmente (o no, dun-dun-dun) relacionada con el misterio en cuestión. Tenéis las transcripciones en este enlace de Dropbox (.pdf). Aquí, su web oficial.

PD: El resto de los nominados a los Webbys, en la página oficial del certamen (sección “categorías”)


Tema libros. Me he terminado Borne, de Jeff VanderMeer — futuro distópico, empresa maligna, joven apandadora conoce a extraña criatura mutante, unen fuerzas contra un oso volador y su descendencia — y me ha dejado con las ganas justas para leer la segunda entrega de ese universo, Dead Astronauts, cuando termine con las dos lecturas que acabo de empezar: A History of Christianity, de Paul Johnson (Wiki), y The Power Broker, de Robert Caro. La primera se explica sola, la segunda es una biografía apócrifa de una figura absolutamente instrumental para entender el desarollo urbano de la Nueva York contemporánea: Robert Moses (Wiki).

Desde sus primeras páginas — y los mapas que las acompañan — queda claro la magnitud de la figura de Moses, un hombre que llegó a acumular hasta una docena de cargos simultáneos durante su carrera, principalmente como comisario de parques de Nueva York, capacitado para manejar miles de millones de dólares sin restricción alguna. A falta de terminarme el libro, os señalo una circunstancia histórica bien documentada de Moses: su enfrentamiento con otra figura trascendental del urbanismo, Jane Jacobs, quien protagonizó una larga historia de rivalidad con Moses por las intenciones de este último, acérrimo defensor del transporte privado, símbolo del progreso americano, de levantar una autopista en mitad de la ciudad. Literalmente EN MITAD de la ciudad.

Foto: AP

PD: Llegué a este libro tras leer algunos extractos de Working, las memorias de Caro, y un manual sobre la redacción de biografías. Aquí, un reportaje sobre el escritor, por la NPR.


Retroarch. Un interfaz/emulador universal que permite la reproducción de videojuegos clásicos (Super Nintendo, Mega Drive, Neo Geo, arcades, Atari, Commodore) con el aliciente añadido — y aquí entramos en el terreno de ‘quizás es demasiado friki para mi’ — de la posibilidad de incorporar unos filtros para convertir la imagen tal y como se vería en una televisión antigua de tubo de rayos catódicos: una CRT. Iluminación de los fósforos incluida.

A esto hemos llegado.

Pero aguantad este “quizás” un momento. Sucede una cosa: los gráficos de esos juegos estaban concebidos para aparecer en esta clase de televisores, cuyas líneas horizontales, si bien no tienen ni punto de comparación con las resolución de las televisiones actuales, suavizaban los duros píxeles de la época. Más aún: los juegos fueron desarrollados en este tipo de pantallas.

Imagen: Richmond Lee

Así que se puede decir que estos filtros no son tan pecata minuta como creía en un momento sino que tienen, en realidad, su cierta importancia a la hora de disfrutar, en plan purista, del juego original, con todos los pronunciamientos, excepción hecha de tenerlo físicamente en vuestra colección. Más la tele.

Yep. Tengo mis filtros favoritos.

Y oh sí, los he retocado a mi gusto. He tardado días.

Tecnicismos al margen: Retroarch es awesome. Tutoriales a rebosar en YouTube.


Una batería de enlaces con criterio absolutamente random: Drive & Listen es una web que os lleva de paseo en coche por las calles de las principales ciudades del mundo, acompañados de emisoras locales; un curso gratuito on-line de parques temáticos cortesía de la gente de Imagineering, la división especializada de Disney, y From dream to reality!, uno de los primeros cortometrajes parodia sobre el auge publicitario de los años 50 y 60 en Estados Unidos, recuperado por la excelente web Aeon.


Y por terminar con un disco, como es habitual: God Fodder, de Ned’s Atomic Dustbin. Cuando EEUU empezó con el grunge, Reino Unido se puso en plan rock disco con tripis. Aquí un concierto. Abajo su debut.

El retorno del ‘Gusano’

Después de casi tres décadas en desuso, la NASA ha recuperado uno de sus logotipos históricos, el ‘Gusano’. Fue creado en 1975 por la firma Danne & Blackburn para sustituir al logo inicial — el ala roja que atraviesa un campo de estrellas y una órbita sobre una esfera azul — por la dificultad que comportaba representarlo con la tecnología de impresión de la época. La NASA decidió recuperar su imagen original en 1992, cuando los avances lo permitieron y descatalogó el uso de esta insigne tipografía.

Hasta hoy. El ‘Gusano’ está de vuelta y figurará en el casco del vehículo de lanzamiento Falcon 9 que partirá a mediados de mayo a la Estación Espacial Internacional, como parte del vuelo Demo-2.

Foto: SpaceX

Si tenéis curiosidad por el desarrollo del logotipo, la NASA acude en vuestra ayuda con el Santo Grial en la mano: el libro de identidad visual del logo, publicado en 1976, que detalla su uso en membretes, vehículos, tarjetas de visita, memorándums, folletos o magazines. Podéis descargarlo aquí, en .pdf (3,5MB)

BONUS: Y si tenéis ganas de más, la NASA nos deja un libro gratis sobre la historia de sus emblemas e insignias: Emblems of Exploration: Logos of the NACA and NASA, de Joseph R. Chambers y Mark A. Chambers. Uno de los muchos que la organización tiene en su biblioteca, todos completamente gratuitos y en múltiples formatos.

Jerusalén y el significado de la ciudad

He terminado Jerusalem: A Biography, una historia de la ciudad de Jerusalén de la mano de Simon Sebag Montefiore, tan condensada y rápida en su sucesión de acontecimientos (está construida en forma de breves apartados de tres, cuatro páginas a lo sumo) que se me ha hecho una lectura bastante amena.

Me he quedado con una idea en particular: la transformación de Jerusalén de lugar a símbolo a través de la poesía. Montefiore nos cuenta que, hasta cierto momento de la historia, unos mil años antes de Cristo, Jerusalén goza de importancia por su posición estratégica privilegiada como escala comercial — “Salomón comerciaba con Egipto y Cilicia en especias y oro, y compartía expediciones a Sudán y Somalia con su aliado fenicio, el rey Hiram de Tiro” — y la enorme riqueza que acumuló merced a ello, por mucho que su tamaño fuera más pequeño que otras grandes ciudades de la época, como Babilonia.

Esta riqueza sirvió para sembrar la semilla de la trascendencia simbólica que adquiriría la ciudad y que continúa hasta nuestros días, a partir de los 3.000 proverbios y 1.000 canciones de Salomón y el eco de su templo — “Todas las idealizaciones de Jerusalén, nuevas o antiguas, celestiales o temporales, están basadas en la descripción bíblica de la ciudad de Salomón” –. Pero el responsable de la consolidación de estas visiones fue un hombre llamado Isaías, siglo VIII a.C., estadista, asesor de reyes, poeta, orador y escritor de al menos la primera mitad del libro bíblico que lleva su nombre, quien “dio forma a una idea universal y espiritual de Jerusalén como campeona de los desvalidos”.

Google Books

Y así comenzó una especie de anhelo de Jerusalén, “la montaña de la casa del Señor (…) a la que acudirán todas las naciones”, construida sobre metáforas apocalípticas — “el león yacerá con el cordero, y los niños jugarán con serprientes venenosas” — en el Día del Juicio, en forma de una “poesía incandescente que daría forma no solo al Judaísmo, sino también al Cristianismo”. No lo que es, sino lo que será algún día. Un deseo que, relata el autor, ha pervivido sobre reyes, guerreros, sultanes, potentados y presidentes. Y más allá.

(Fun facts: las primeras cien páginas del libro o así están salpicadas de muertes, asesinatos y masacres del día que se lo pidáis, pero ninguno de estos eventos destaca tanto como el fallecimiento de Herodes el Grande tras una larga agonía iniciada por una enfermedad en el riñón que derivó en una gangrena genital. The more you know)

¡Enlaces! A lo largo de las páginas de Jerusalem: A Biography, Montefiore remite a tres libros en particular:

· La Guía de Perplejos, de Maimonides, el gran tratado del filósofo sefardí (1135-1204), y una síntesis de la filosofía aristotélica, las creencias judías y su relación en el desarrollo científico de la Edad Media . Quiere la puñetera casualidad que lo tengo en mi casa, edición de David Gonzalo Maeso, pillado prácticamente al azar en la Casa Árabe de Madrid. Le he dado un par de tientos. Me cuesta. Mucho. Y no por la falta de buena voluntad de su autor, que cada dos páginas reconoce la dificultad del contenido y resalta su carácter didáctico para animar al lector. Es que simplemente no doy para más. Vosotros sí.

· El Seyahatname o Libro de los Viajes. Para el autor, “el relato de viajes más completo de la literatura islámica y, quizás, de la universal”. Diez volúmenes de las aventuras del explorador otomano Evliya Celebi, “El Caballero”, durante el siglo XVII, caracterizadas por su ligereza, apuntes a volapié y carácter semifantástico — Celebi es descrito casi como un trovador — y humor mundano. “No hay guerra santa más grande que el sexo”, escribe.

· Los Diarios de Wasif Jawhariyyeh, el cronista por excelencia de la Jerusalén de la primera mitad del siglo XX. Cuatro volúmenes en forma de manuscrito personal, y siete volúmenes adicionales con una colección fotográfica que abarcaba la vida social, política y cultural de Jerusalén desde 1917 a 1948. En un manuscrito titulado al-Dafatir al-mus iqiyya, Jawariyyeh, músico de profesión, recopiló un inventario completo de las tonadillas en Palestina a principios del siglo XX. Tenéis una condensación de sus memorias en este libro, también autobiográfico, The Storyteller of Jerusalem.

Enlaces

Uno de los mejores podcasts deportivos que he escuchado este año es el especial que el programa 30 for 30 de ESPN ha dedicado a la caída en barrena del multimillonario Donald Sterling. The Sterling Affairs es una historia en cinco episodios que detalla el escándalo iniciado cuando su amante, V. Stiviano (nacida María Vanessa Perez), decidió publicar una conversación grabada en la que Sterling la reprochaba que se “asociara públicamente con negros”.

Donald Sterling era el propietario del equipo de baloncesto de Los Angeles Clippers.

El podcast tiene como anfitriona a la periodista deportiva Ramona Shelburne, responsable de cubrir la evolución de los acontecimientos — hay enlaces a sus artículos aquí — que desembocaron en la orden sin precedentes adoptada por la NBA de expulsar a Sterling de la liga. En lugar de apostar por el salseo, Shelburne y los responsables del podcast dedican la serie a examinar los límites que definen la intervención de una organización sobre la propiedad personal de uno de sus equipos, los conflictos dentro de los organigramas de ambas instituciones, y como el efecto del racismo en un deporte predominantemente “liberal”, regenerado tras una etapa para el olvido gracias a la explosión de los Lakers del Showtime liderados por Magic Johnson, jugador agraviado por Sterling en otra de las conversaciones que salió a la luz.

Francamente recomendable. Además, incluye transcripciones en su web.


Foto: Joe Pugliese

Simone Giertz (Estocolmo, 1990). Inventora, YouTuber — dos millones de seguidores — fue diagnosticada en abril de 2018 con un tumor cerebral benigno que remitió hasta enero de este año. Giertz siguió trabajando en su canal al mismo tiempo que recibía radioterapia. Ha convertido la máscara que tuvo que llevar durante las sesiones en una lámpara de pared.

Wired la dedica un perfil para su número de este mes, donde habla de su educación, de su canal y de su tumor. “Brian”.

Durante su tratamiento, tuvo tiempo para convertir un Tesla en una camioneta.


Literary Hub elige las mejores portadas de libros de 2019.

Oliver Munday
Rodrigo Corral
Na Kim
Joan Wong

Más listas: el Top 100 de TikTok en 2019.

Will Smith es la celebridad más seguida de esta red, por delante de Arnold, The Rock o Miley Cyrus.

PD: Lo que tenía toda la pinta de ser una transición entre medios ha coincidido con uno de sus años más ocupados en el terreno cinematográfico. Aunque me disgustara Gemini Man (tampoco demasiado, pero es una película que emplea una tecnología que necesita de un contexto INCREÍBLEMENTE específico para funcionar y, a día de hoy, sigue resultando un lastre insalvable para la puesta en escena, como explica John Hess para Filmmaker IQ), estoy bastante convencido que todavía queda algo del Will Smith de la pasada década, cuando era la estrella de cine más grande sobre la faz de la Tierra.


The Most Feared Song in Jazz, Explained.

El espléndido canal Earworm, del portal de noticias estadounidense Vox, nos cuenta por qué Giant Steps, de John Coltrane, provoca terror absoluto entre los músicos de jazz.

Por decirlo brevemente: su lenguaje musical es tan complejo que resulta casi imposible improvisar sobre él.

Coltrane, fan de Albert Einstein, estaba obsesionado por las matemáticas y su aplicación al mundo de la música. Hay un post maravilloso de Open Culture al respecto, que incluye un diagrama de su “círculo de tonos”, directamente relacionado con el vídeo. El saxofonista Roel Hollander también lo explica bastante bien.

El software de los artefactos ingeniosos

Estoy leyéndome Wonderland, de Steven Johnson. El libro está construido sobre la idea de que el ocio es un factor de desarrollo humano tan importante como otros motivos más “funcionales”. La diferencia reside en que los progresos que han derivado de él no se han percibido de una forma inmediata, como en el caso de los segundos, sino que acabaron convirtiéndose en un ingrediente más de una combinación de otros pequeños avances bien en paralelo, bien a posteriori, hasta conformar, todos juntos, una revolución social.

Buena parte de lo que llevo hasta ahora está ocupada por un lugar, un tiempo y dos libros en particular. El sitio es la Casa de la Sabiduría de Bagdad. Lo que comenzó como una biblioteca fundada por el califa abasí Abú Jafar Al Mansur a principios del siglo VIII d.C. acabó convirtiéndose en el mayor centro intelectual durante la Edad de Oro del Islam bajo las órdenes de su hijo, Al Mamum. “Durante trescientos años”, escribe Johnson, “la Casa de la Sabiduría [Bait Al Hikma] fue el epicentro de la erudición islámica, una mezcla de biblioteca, academia de Ciencias y escuela de traducción — dando como resultado una serie de textos que supondrían una tabla de salvación cultural durante la Edad Media — que perduró hasta que los mongoles saquearon Bagdad en el asedio de 1258, durante el que destruyeron la mayor parte de los libros en las aguas del río Tigris”.

Los dos libros son El libro de dispositivos ingeniosos y El libro del conocimiento de los mecanismos ingeniosos. Sus autores fueron, respectivamente, tres hermanos (Abú Jafar, Abú al Qasim y Al Hasán) y el ingeniero Ismail Al Jazari. Separados por 350 años de diferencia (850 y 1206), su existencia explica a la perfección la idea central de Johnson: el carácter principalmente lúdico del primer volumen no es impedimento para convertirse en un pilar esencial para el desarrollo del segundo libro, más orientado al desarrollo de inventos prácticos como relojes, mecanismos de riego o sistemas de bombeo.

En cualquier caso, la relación que ambos libros guardan entre sí es un aspecto que palidece en comparación al contenido que albergan. En sus diseños, parte extraídos del conocimiento de civilizaciones como Grecia, India, Persia o Siria; parte fruto del propio ingenio de sus creadores, podemos encontrarnos con fuentes que cambian de forma a cada minuto, un pavo que dispensa agua y contiene un sirviente que sujeta una pastilla de jabón, un elefante que suena su trompa cada media hora o prototipos de máscaras de gas. En el libro de los hermanos Banu Musa también nos encontramos con el primitivo diseño de un cigüeñal, cinco siglos antes de la primera descripción de un objeto similar en Europa.

No obstante, hay un invento de los tres hermanos que Johnson destaca por encima de todos los demás: “El instrumento que se toca solo”, un artefacto, dicen los hermanos, “cuya música suena continuamente, la melodía que queramos, a veces lenta, a veces rápida,y capacitado para pasar de una melodía a otra cuando queramos”. Un órgano hidráulico, de entre cuya multitud de piezas destaca un cilindro con pequeños “dientes distribuidos de forma irregular por su superficie” que, gracias a la constante rotación del tambor, abren o cierran los tubos del órgano.

Este invento — que no se encuentra en el libro sino que forma parte de su propio tratado, El libro del órgano, escrito por Ahmad, uno de los hermanos — es para Johnson una revolución mucho mayor que cualquier automatismo que hubieran podido desarrollar previamente. “Los humanos llevan intentando crear máquinas parecidas a sí mismos desde los tiempos de Platón”, escribe, “solo para acabar siempre atrapadas en las mismas rutinas. Pero el ‘instrumento’ no estaba constreñido; uno podía imaginar la música que quisiera y ordenarle que produjera nuevos patrones sonoros. El ‘instrumento’ estaba dotado de una propiedad de un nivel superior: era programable“.

Existe una reproducción limitada del instrumento, creada para la exposición El autómata de Alá.

Archive.org tiene los dos libros a vuestra disposición.

El libro de dispositivos ingeniososaquí el enlace, con opciones de descarga en formatos .epub, pdf, kindle o texto completo.

El libro del conocimiento de los mecanismos ingeniososaquí el enlace. Mismos formatos.

Enlaces

Memories of Play es un documental de la web Polygon sobre el 25 aniversario de la Playstation, con la participación de los desarrolladores de la consola; una a la que no dediqué el tiempo que se merecía — Metal Gear Solid, el Pro Evolution y poco más — gracias a mi fantástica idea de pillarme en su lugar la Nintendo 64 y sus cartuchos de tres trillones de pesetas (tres trillones de euros al cambio actual, porque con esas cantidades qué más da). Fuck it. Por lo menos jugué al Mario 64. Con subtítulos de serie (32′).

BONUS: Games Radar entrevista a “Fiona”, la protagonista del extraordinario anuncio del no menos extraordinario Chris Cunningham, que volvió loco a medio país.


NPR’s Book Concierge, o la enésima maravillosa idea de la cadena pública estadounidense NPR. Es una aplicación web que permite filtrar por intereses más de 2.000 libros recomendados por la sección de Literatura del medio durante los últimos seis años. Podéis hacer incluso mezclas de categorías para precisar todavía más vuestras elecciones. Cada libro va acompañado con su correspondiente descripción y artículo/s dedicado/s.


Una para los peques — o para devotos de la Comic Sans, o para mí, que me la aprendí un martes y la olvidé el miércoles — : la tabla periódica con ejemplos ilustrativos del uso de cada elemento, diseñada por Keith Enevoldsen.

La tenéis aquí, en .pdf


Angie Harris hace pasteles. Y tiene un macabro sentido del humor. La mano de Carla Gugino en Gerald’s Game, comestible. Ñam-ñam.


The Class of 2000 tiene todas las papeletas para entrar en los mejores reportajes que he leído este año. Se trata de un especial interactivo de Dan Levin para el New York Times que busca en la actualidad a los chicos y chicas que se graduaron hace 18 años en el instituto de la localidad rural de Minford, Ohio.

Minford pertenece al condado de Scioto, el primer epicentro de la crisis de opiáceos en Estados Unidos, una iniciada con la facilitación de farmacéuticas como Purdue Pharma, y que en 2010 acabó liderando el número nacional de recetas de Oxicontina por habitante: 123 pastillas por persona.

En los últimos 18 años se han registrado 275 muertes por sobredosis solo en ese condado.

How the opioid crisis decimated the American workforce, de PBS (subtítulos en inglés)


Resulta que hay OTRA versión de The Last Waltz, el “concierto de despedida” de The Band, completamente diferente al docuconcierto de Martin Scorsese. Las imágenes pertenecen no al director, sino a las cámaras propias del Winterland Ballroom de San Francisco, que nunca dejaron de grabar a lo largo del acto. Así pues, se trata del concierto entero, sin pausas ni insertos.

Parte 1, parte 2 y parte 3, la que dejo aquí. Ni caso a la imagen del vídeo. Suena de maravilla. El apogeo casi interminable que es I Shall Be Released llega a partir del 29:05 (via Dangerous Minds)

Enlaces

The Hollywood Reporter reúne en conversación a los siete CEOs más importantes de Hollywood: Toby Emmerich (Warner Bros), Jim Gianopulos (Paramount), Alan Horn (Disney), Donna Langley (Universal), Tom Rothman (Sony), Jennifer Salke (Amazon) y Scott Stuber (Netflix). Temía comunicados de prensa por respuestas, en su lugar me encuentro con un ambiente distendido y no exento de pullas, como la que dedica Alan Horn a sus colegas de plataformas digitales, a partir de una verdad como un templo: nuestro tiempo de atención es finito y eso lo domina todo.

Hablan también de la importancia de la taquilla, del futuro de su negocio en China, del papel actual de la estrella de cine en el sistema de producción y de las métricas de audiencia en las plataformas, todo combinado con detalles personales de aficionados que son al cine.

En particular Rothman. Catorce años después, sigue recordando Master & Commander como la película de la que más orgulloso se siente.


Comic Book + es una web que recopila comics de dominio público. Van por los 36.344 y subiendo. Algunos datan del siglo XIX, en forma de libros de ilustraciones.

Podéis rebuscar también entre fanzines, tiras cómicas e incluso antiguos seriales radiofónicos, como The Adventures of Philip Marlowe, que comenzó su emisión en NBC Radio, en 1947. También hay seriales antiguos de Archie y Superman, entre otros.

The Adventures of Superman – The Baby from Krypton (12 de febrero de 1940, 12 min)

Un detalle sobre Knives Out — y en absoluto un spoiler –: su director de fotografía, Steve Yedlin, usó un algoritmo para “combar” la imagen y darle el punto exacto de naturalidad.

La entrevista está en Studio Daily, que a su vez nos remite a la web personal de Yedlin — técnica hasta la exageración


Un montón de concept art sobre la adaptación de Cats que Steven Spielberg intentó producir allá por principios de los 90, ambientada durante el bombardeo sobre Londres durante la Segunda Guerra Mundial.


James Gray (Ad Astra, La Ciudad Perdida de Z) y Santo Loquasto, el diseñador de producción de Woody Allen, han preparado una nueva representación de Las Bodas de Fígaro.


Spirits (ECM -1986) is a double album by Keith Jarrett on which he performs vocals, guitar, glockenspiel, soprano saxophone, recorder, piano, tabla, flutes and percussion” – Yo no puedo hacer absolutamente ninguna de estas cosas. Me siento inútil mientras tecleo estas líneas.