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Uno de los mejores podcasts deportivos que he escuchado este año es el especial que el programa 30 for 30 de ESPN ha dedicado a la caída en barrena del multimillonario Donald Sterling. The Sterling Affairs es una historia en cinco episodios que detalla el escándalo iniciado cuando su amante, V. Stiviano (nacida María Vanessa Perez), decidió publicar una conversación grabada en la que Sterling la reprochaba que se “asociara públicamente con negros”.

Donald Sterling era el propietario del equipo de baloncesto de Los Angeles Clippers.

El podcast tiene como anfitriona a la periodista deportiva Ramona Shelburne, responsable de cubrir la evolución de los acontecimientos — hay enlaces a sus artículos aquí — que desembocaron en la orden sin precedentes adoptada por la NBA de expulsar a Sterling de la liga. En lugar de apostar por el salseo, Shelburne y los responsables del podcast dedican la serie a examinar los límites que definen la intervención de una organización sobre la propiedad personal de uno de sus equipos, los conflictos dentro de los organigramas de ambas instituciones, y como el efecto del racismo en un deporte predominantemente “liberal”, regenerado tras una etapa para el olvido gracias a la explosión de los Lakers del Showtime liderados por Magic Johnson, jugador agraviado por Sterling en otra de las conversaciones que salió a la luz.

Francamente recomendable. Además, incluye transcripciones en su web.


Foto: Joe Pugliese

Simone Giertz (Estocolmo, 1990). Inventora, YouTuber — dos millones de seguidores — fue diagnosticada en abril de 2018 con un tumor cerebral benigno que remitió hasta enero de este año. Giertz siguió trabajando en su canal al mismo tiempo que recibía radioterapia. Ha convertido la máscara que tuvo que llevar durante las sesiones en una lámpara de pared.

Wired la dedica un perfil para su número de este mes, donde habla de su educación, de su canal y de su tumor. “Brian”.

Durante su tratamiento, tuvo tiempo para convertir un Tesla en una camioneta.


Literary Hub elige las mejores portadas de libros de 2019.

Oliver Munday
Rodrigo Corral
Na Kim
Joan Wong

Más listas: el Top 100 de TikTok en 2019.

Will Smith es la celebridad más seguida de esta red, por delante de Arnold, The Rock o Miley Cyrus.

PD: Lo que tenía toda la pinta de ser una transición entre medios ha coincidido con uno de sus años más ocupados en el terreno cinematográfico. Aunque me disgustara Gemini Man (tampoco demasiado, pero es una película que emplea una tecnología que necesita de un contexto INCREÍBLEMENTE específico para funcionar y, a día de hoy, sigue resultando un lastre insalvable para la puesta en escena, como explica John Hess para Filmmaker IQ), estoy bastante convencido que todavía queda algo del Will Smith de la pasada década, cuando era la estrella de cine más grande sobre la faz de la Tierra.


The Most Feared Song in Jazz, Explained.

El espléndido canal Earworm, del portal de noticias estadounidense Vox, nos cuenta por qué Giant Steps, de John Coltrane, provoca terror absoluto entre los músicos de jazz.

Por decirlo brevemente: su lenguaje musical es tan complejo que resulta casi imposible improvisar sobre él.

Coltrane, fan de Albert Einstein, estaba obsesionado por las matemáticas y su aplicación al mundo de la música. Hay un post maravilloso de Open Culture al respecto, que incluye un diagrama de su “círculo de tonos”, directamente relacionado con el vídeo. El saxofonista Roel Hollander también lo explica bastante bien.

Starseed Pilgrim

“Eres un jardinero que cultiva un espacio vacío para rellenarlo de color. Eres un refugiado que construye su propio mundo lejos de la oscuridad. Eres un explorador que descubre nuevos mundos, nuevas reglas, nuevas maravillas. El Universo es más grande de lo que crees”.

¿Queréis saber más? Alex Martin, a.k.a. Droqen, el creador de Starseed Pilgrim, no lo recomienda en absoluto. Tampoco otros usuarios.

¿Queréis probarlo a las bravas? Web oficial (6€) y Steam (4,99€).

¿Pero de verdad queréis saber más? OK.

SPOILERS |

1.- Eres un muñeco.

2.- Recibes un número limitado de “semillas” que crecen de diferentes maneras y usas para escapar de un brote de oscuridad que comienza a extenderse por la caótica estructura que vas construyendo.

3.- Cuando la oscuridad te alcanza (y siempre te alcanza) eres transportado a un mundo “inverso” donde el camino que has recorrido antes se convierte ahora en el espacio vacío por el que navegas hasta alcanzar corazones y llaves que sirven para ampliar tu almacén de semillas y pasar al siguiente nivel, respectivamente.

| SPOILERS

4.- El juego no te explica NADA de lo que acabo de contar. Todo es prueba y error. Y error. Y error. Hay más reglas e instrucciones ocultas. Las descubre este post, convenientemente titulado Let Me Ruin Starseed Pilgrim For You. Como acabo de hacer.

5.- Me encanta. Me encantó cuando lo jugué por vez primera, hace cinco años. Me sigue encantando ahora. No solo por su componente de descubrimiento. Me gustan los juegos donde haces crecer algo de la nada. Y en Starseed Pilgrim lo que construyes se convierte en el camino. Añádase píxeles, toques espaciales, una idea compleja destilada en los términos más sencillos posibles… me has ganado.

Ahora: enlaces.

· Jonathan Blow (Braid, The Witness), Martin y Marc ten Bosch, sobre los puzzles, durante un coloquio en el IndiCade 2013.

· Su banda sonora, por Ryan Roth (3€)

· Una entrevista con Gamasutra.

· La web de discusión de Starseed Pilgrim, con enlaces, glosarios y recopilatorio de críticas/ensayos. Éste en particular, extensísimo, de Richard Terrell (@KirbyKid)

· Y un póster, de Noreen Rana.

SCIF

Fun fact sobre la película The Report (disponible en Amazon Prime). Es la primera vez en toda la historia que los espectadores pueden ver una reproducción de una Instalación de Información Compartimentada y Sensible o SCIF, por sus siglas en inglés — la habitación donde los altos cargos de la Casa Blanca, el Ejército y las agencias de Inteligencia del Gobierno estadounidense examinan la información clasificada al más alto nivel de secretismo — perteneciente a la CIA.

La imagen que encabeza el post es cortesía de su diseñador de producción, Ethan Tobman, quien recuerda para Architectural Digest los problemas con los que se encontró para su reproducción: la difusión de imágenes oficiales de esta clase de instalaciones está muy controlada. No quiere decir que no existan, ni nada de eso. De hecho, hay bastantes. Entre ellas se encuentra la que publicó la Casa Blanca durante la operación contra el líder de Al Qaeda, Usama bin Laden. El lugar es la SCIF por excelencia, la “situation room” de la Casa Blanca.

Otra: el entonces presidente de EEUU, Barack Obama, en Cuba, siguiendo la evolución de los atentados en Bruselas de marzo de 2016 con su asesora de Seguridad Nacional, Lisa Monaco (via Pete Souza)

El problema es que ninguna de estas imágenes pertenece a una instalación de la Agencia Central de Inteligencia, ni recreaba una sala diseñada para acoger la presentación de un informe ante 18 personas. Afortunadamente, Tobman contó con la ayuda de un embajador, amigo suyo, que le describió una sala acomodada para la presentación de informes secretos que había visitado recientemente.

El resto de la entrevista con Tobman la tenéis aquí. En ella, comenta otros sets reproducidos de la vida real, como el despacho de la senadora responsable del mencionado informe que da título a la película, Dianne Feinstein (Annette Bening). Nada mal, como podréis ver, para una película cuyo presupuesto fue reducido de 18 millones de dólares a 8 y sus días de rodaje a la mitad, de 50 a 26, justo antes de comenzar rodaje.

Por mi parte, voy a seguir devanándome los sesos para encontrar el edificio en el que sucede la mayor parte de la película. Una maravilla fotografiada por Eigil Bryld (House of Cards, Escondidos en Brujas, The Loudest Voice).

UPDAIT: Gracias a Torgar – Meister Hall, de la NYU Univeristy Heights, diseñado por Marcel Breuer.

El software de los artefactos ingeniosos

Estoy leyéndome Wonderland, de Steven Johnson. El libro está construido sobre la idea de que el ocio es un factor de desarrollo humano tan importante como otros motivos más “funcionales”. La diferencia reside en que los progresos que han derivado de él no se han percibido de una forma inmediata, como en el caso de los segundos, sino que acabaron convirtiéndose en un ingrediente más de una combinación de otros pequeños avances bien en paralelo, bien a posteriori, hasta conformar, todos juntos, una revolución social.

Buena parte de lo que llevo hasta ahora está ocupada por un lugar, un tiempo y dos libros en particular. El sitio es la Casa de la Sabiduría de Bagdad. Lo que comenzó como una biblioteca fundada por el califa abasí Abú Jafar Al Mansur a principios del siglo VIII d.C. acabó convirtiéndose en el mayor centro intelectual durante la Edad de Oro del Islam bajo las órdenes de su hijo, Al Mamum. “Durante trescientos años”, escribe Johnson, “la Casa de la Sabiduría [Bait Al Hikma] fue el epicentro de la erudición islámica, una mezcla de biblioteca, academia de Ciencias y escuela de traducción — dando como resultado una serie de textos que supondrían una tabla de salvación cultural durante la Edad Media — que perduró hasta que los mongoles saquearon Bagdad en el asedio de 1258, durante el que destruyeron la mayor parte de los libros en las aguas del río Tigris”.

Los dos libros son El libro de dispositivos ingeniosos y El libro del conocimiento de los mecanismos ingeniosos. Sus autores fueron, respectivamente, tres hermanos (Abú Jafar, Abú al Qasim y Al Hasán) y el ingeniero Ismail Al Jazari. Separados por 350 años de diferencia (850 y 1206), su existencia explica a la perfección la idea central de Johnson: el carácter principalmente lúdico del primer volumen no es impedimento para convertirse en un pilar esencial para el desarrollo del segundo libro, más orientado al desarrollo de inventos prácticos como relojes, mecanismos de riego o sistemas de bombeo.

En cualquier caso, la relación que ambos libros guardan entre sí es un aspecto que palidece en comparación al contenido que albergan. En sus diseños, parte extraídos del conocimiento de civilizaciones como Grecia, India, Persia o Siria; parte fruto del propio ingenio de sus creadores, podemos encontrarnos con fuentes que cambian de forma a cada minuto, un pavo que dispensa agua y contiene un sirviente que sujeta una pastilla de jabón, un elefante que suena su trompa cada media hora o prototipos de máscaras de gas. En el libro de los hermanos Banu Musa también nos encontramos con el primitivo diseño de un cigüeñal, cinco siglos antes de la primera descripción de un objeto similar en Europa.

No obstante, hay un invento de los tres hermanos que Johnson destaca por encima de todos los demás: “El instrumento que se toca solo”, un artefacto, dicen los hermanos, “cuya música suena continuamente, la melodía que queramos, a veces lenta, a veces rápida,y capacitado para pasar de una melodía a otra cuando queramos”. Un órgano hidráulico, de entre cuya multitud de piezas destaca un cilindro con pequeños “dientes distribuidos de forma irregular por su superficie” que, gracias a la constante rotación del tambor, abren o cierran los tubos del órgano.

Este invento — que no se encuentra en el libro sino que forma parte de su propio tratado, El libro del órgano, escrito por Ahmad, uno de los hermanos — es para Johnson una revolución mucho mayor que cualquier automatismo que hubieran podido desarrollar previamente. “Los humanos llevan intentando crear máquinas parecidas a sí mismos desde los tiempos de Platón”, escribe, “solo para acabar siempre atrapadas en las mismas rutinas. Pero el ‘instrumento’ no estaba constreñido; uno podía imaginar la música que quisiera y ordenarle que produjera nuevos patrones sonoros. El ‘instrumento’ estaba dotado de una propiedad de un nivel superior: era programable“.

Existe una reproducción limitada del instrumento, creada para la exposición El autómata de Alá.

Archive.org tiene los dos libros a vuestra disposición.

El libro de dispositivos ingeniososaquí el enlace, con opciones de descarga en formatos .epub, pdf, kindle o texto completo.

El libro del conocimiento de los mecanismos ingeniososaquí el enlace. Mismos formatos.

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Memories of Play es un documental de la web Polygon sobre el 25 aniversario de la Playstation, con la participación de los desarrolladores de la consola; una a la que no dediqué el tiempo que se merecía — Metal Gear Solid, el Pro Evolution y poco más — gracias a mi fantástica idea de pillarme en su lugar la Nintendo 64 y sus cartuchos de tres trillones de pesetas (tres trillones de euros al cambio actual, porque con esas cantidades qué más da). Fuck it. Por lo menos jugué al Mario 64. Con subtítulos de serie (32′).

BONUS: Games Radar entrevista a “Fiona”, la protagonista del extraordinario anuncio del no menos extraordinario Chris Cunningham, que volvió loco a medio país.


NPR’s Book Concierge, o la enésima maravillosa idea de la cadena pública estadounidense NPR. Es una aplicación web que permite filtrar por intereses más de 2.000 libros recomendados por la sección de Literatura del medio durante los últimos seis años. Podéis hacer incluso mezclas de categorías para precisar todavía más vuestras elecciones. Cada libro va acompañado con su correspondiente descripción y artículo/s dedicado/s.


Una para los peques — o para devotos de la Comic Sans, o para mí, que me la aprendí un martes y la olvidé el miércoles — : la tabla periódica con ejemplos ilustrativos del uso de cada elemento, diseñada por Keith Enevoldsen.

La tenéis aquí, en .pdf


Angie Harris hace pasteles. Y tiene un macabro sentido del humor. La mano de Carla Gugino en Gerald’s Game, comestible. Ñam-ñam.


The Class of 2000 tiene todas las papeletas para entrar en los mejores reportajes que he leído este año. Se trata de un especial interactivo de Dan Levin para el New York Times que busca en la actualidad a los chicos y chicas que se graduaron hace 18 años en el instituto de la localidad rural de Minford, Ohio.

Minford pertenece al condado de Scioto, el primer epicentro de la crisis de opiáceos en Estados Unidos, una iniciada con la facilitación de farmacéuticas como Purdue Pharma, y que en 2010 acabó liderando el número nacional de recetas de Oxicontina por habitante: 123 pastillas por persona.

En los últimos 18 años se han registrado 275 muertes por sobredosis solo en ese condado.

How the opioid crisis decimated the American workforce, de PBS (subtítulos en inglés)


Resulta que hay OTRA versión de The Last Waltz, el “concierto de despedida” de The Band, completamente diferente al docuconcierto de Martin Scorsese. Las imágenes pertenecen no al director, sino a las cámaras propias del Winterland Ballroom de San Francisco, que nunca dejaron de grabar a lo largo del acto. Así pues, se trata del concierto entero, sin pausas ni insertos.

Parte 1, parte 2 y parte 3, la que dejo aquí. Ni caso a la imagen del vídeo. Suena de maravilla. El apogeo casi interminable que es I Shall Be Released llega a partir del 29:05 (via Dangerous Minds)

Más de la mitad de los ayudantes en Hollywood no llegan solos a fin de mes

Lo que comenzó el mes pasado como una conversación entre el guionista John August y el creador de Chernobyl, Craig Mazin, se ha convertido en una encuesta desarrollada por la guionista y productora Liz Hsiao Lan Alper y la guionista Deirdre Mangan sobre la situación actual de los ayudantes en Hollywood.

L.A. Times

Primero os dejo el podcast, antes de empezar con el informe.

La encuesta realizada a 1.516 ayudantes (de producción, de ejecutivos, de localización, etc…) entre el 14 de noviembre y el 1 de diciembre, revela que:

· Un 67,58% de los encuestados desempeñan un trabajo adicional para llegar a fin de mes.

· Un 52,89% necesita de ayuda de amigos y familiares para llegar a fin de mes.

· Un 8,1% de los encuestados (104 casos) asegura que su jefe o supervisor les ha lanzado un objeto (generalmente, una grapadora).

· Un 92,29% ha confirmado un incremento de la ansiedad. Un 66,03 por ciento, más depresión, y un 23,69 por ciento ha reconocido un incremento en el “abuso de sustancias”.

· Un 52,66% tiene miedo a denunciar mala práxis por miedo a perder su puesto de trabajo.

· Un 48,52% tiene miedo a pedir la baja por enfermedad; un 82,7% se niega a pedir una excedencia por salud mental.

· Un 20% de los encuestados cree que falta a sus compromisos laborales si va al baño en horas de trabajo.

· Un 92,67% trabaja más de 40 horas a la semana; un 15,04% trabaja más de 60 horas a la semana.

· Un 30 por ciento de los encuestados asegura que su jefe le ha pedido que lleve a cabo encargos personales fuera de horas de trabajo.

· Un 64,41% gana 50.000 dólares o menos al año. Según el condado de Los Ángeles, donde vive el 92 por ciento de los encuestados, esa cantidad entra dentro del segmento de carga excesiva de alquiler: más del 30 por ciento de sus ingresos.

Nada más publicarse los resultados de la encuesta, August ha publicado una mes redonda con la participación de la propia Alper, la abogada Jennifer Kramer, entre otras.

Aquí os dejo la encuesta completa. Podéis seguir el tema en Twitter aquí, bajo el hashtag #PayUpHollywood

Christine (Antonio Campos, 2016)

Christine me da mucho miedo porque su director plantea que las virtudes de su personaje protagonista — una periodista trabajadora, generosa, entregada — son consecuencia de grietas en su personalidad: un bálsamo contra la depresión. Y plantea que no hace falta un gran esfuerzo para convertir grietas en abismos. Un día tu jefe te ordena que dejes de hacer temas de investigación porque no dan audiencia, otro día tu madre se echa novio y te recuerda lo sola que estás. Un dolor abdominal encorva tu figura, te impide pensar. Un par de conversaciones pelín incómodas con extraños. Factores que, por sí solos, son inofensivos. Combinados, son una erosión.

Un día, Christine visita una tienda de armas. Su dueño le explica que la mejor manera de sorevivir consiste en interpretar cada segundo de tu vida como una potencial amenaza. “Alerta naranja”, lo llama. Ya no es una erosión. Es una guerra. Comienzas a herir a la gente, primero sin saberlo, luego para descargar. Y hay consecuencias, pidas perdón o no. Te distancias. Arruinas progresivamente tus perspectivas de futuro. Dejan de pensar en ti. Cada día es menos que el anterior. Y finalmente empiezas a pensar que el problema siempre ha sido tuyo.

Sobre Rebecca Hall, según pasan las escenas, se le notan cada vez más los huesos de la mandíbuila, debajo de las orejas: de apretar los dientes hasta rompérselos.

Antonio Campos no es su cineasta favorito, Stanley Kubrick. Ningún cineasta es Stanley Kubrick. Pero Campos es uno de los pocos que parece entender por qué rodaba como rodaba. Lo que realmente significa usar “estilo distante” y los añadidos que necesitas para consolidarlo, comenzando por la precisión.

He vivido en una redacción durante casi 15 años. Una redacción es tal y como nos la cuenta Christine, tanto a nivel profesional como personal. Una noticia se hace así. El material de época es clavado. Todos los diálogos suenan ciertos. Hasta la visión derrotista de su protagonista sobre los medios. Y porque Campos lo entiende, no tiene por qué recurrir a este estilo todo el rato. Pero el control, y la responsabilidad que conlleva, es el mismo. Y prueba de ello es que esta película sobre Christine Chubbuck no termina con la muerte de Christine Chubbuck. Termina con su legado: confusión, porque Christine nunca habló de estas cosas, porque su familia y compañeros nunca escucharon entre líneas, porque nadie se dio cuenta de que este calvario era realmente un calvario, y el dolor inconmensurable que deja detrás.

Los carteles de Brandon Schaefer

Brandon Schaefer es un diseñador gráfico residente en Nueva York y especializado en posters de cine independiente. Antonio Campos, Craig S. Zahler, Peter Strickland, Claire Denis o Michael Almereyda, entre otros.

El nombre me ha saltado al encontrarme de bruces con una de sus últimas creaciones, los carteles del documental Shooting the Mafia, de Kim Longinotto, sobre la fotorreportera Letizia Battaglia, responsable de captar las últimas décadas de la vida criminal de Sicilia y el impacto de la Mafia en las vidas de los sicilianos.

En IMP Awards — imprescindible para amantes del cartelismo — hay un recopilatorio de su trabajo. Y no acabamos aquí: Schaefer también lleva un podcast de cartelismo, The Poster Boys, y un blog personal.

En Twitter, aquí.