“Interrumpimos esta transmisión…”

Teaser póster de Special Bulletin (1983) – via Bill Geerhart | Twitter

Dentro del reino de películas que hacen de la veracidad su patio de recreo existe un reducido grupo que vive al límite del abismo: las falsas retransmisiones, un género de ficción que se apropia de características propias de la radio y la televisión, como son la inmediatez y la credibilidad, y las entremezcla con la ficción propia de las artes hasta que tu marco habitual de referencia a la hora de ver películas acaba saltando por los aires. Estás viendo algo que no ha ocurrido. Pero lo estás viendo “ahora”, “simultáneamente”, “con presentador y anuncios”.

Me encantan. Son un ‘mindfuck’ en un sentido no particularmente normal y corriente de ‘mindfuck’ (por ocurrir fuera de la historia que se nos relata para pertenecer, más bien, a la forma en la que es narrada) con referentes históricos conocidos por todos, y películas menores que han seguido sus pasos, de manera esporádica y con mucho tiento. De un tiempo a esta parte he visto por vez primera un par, recordado otra, y me he puesto a tirar un poco del hilo, a ver qué sacaba.

Primera sorpresa: se remonta más de una década antes de la retransmisión de La Guerra de los Mundos que protagonizó Orson Welles en 1938*, concretamente al año 1926, de la mano del capellán y escritor británico Ronald Knox, fanático de las novelas de detectives, quien aterrorizó a los radioyentes de Reino Unido al narrar una supuesta manifestación proletaria completamente fuera de control que estaba arrasando con las calles de la capital, Londres. Como sucedería doce años después, el programa, que llevaba por título Broadcasting the Barricades, algunos de los oyentes llamarían a la centralita del casi recién nacido servicio radiofónico de la BBC para intentar verificar informaciones como la destrucción del Big Ben y del hotel Savoy, así como la ejecución del ministro de Transporte, ahorcado en un poste de la luz.

La grabación de Broadcasting the Barricades no está disponible pero el periodista Paul Slade nos deja aquí un magnífico recuento, con multitud de fuentes, de lo ocurrido con esa retransmisión, precedente directo de la de Welles en forma y consecuencias, y ambas partes de una nueva forma de contar ficción que tendría su máximo exponente durante la primera mitad del siglo XX en el programa de radio Columbia Workshop, una serie de retransmisiones que tenían por objetivo jugar con las posibilidades de la comunicación radiofónica (uno de los programas, Broadway Evening, se dedicaba a simular un paseo de una pareja por la calle de los teatros neoyorquinos). Aquí, todos sus programas recogidos en Archive.

Os dejo aquí un histórico del Columbia Workshop: The Fall of the City, con voces de Orson Welles y Burgess Meredith; una alegoría en verso sobre el ascenso del Fascismo, con música del legendario Bernard Hermann (30′, .mp3, descargadlo aquí)


Esta experimentación daría el salto al audiovisual a lo largo de los siguientes años. Uno de los máximos exponentes es The War Game, el falso documental sobre un holocausto nuclear dirigido en 1965 por el gran Peter Watkins — y uno que a la postre recibiría el Oscar de la Academia –. Las autoridades de la BBC decidieron retener su contenido durante 20 años, preocupadas por la violencia de sus imágenes.

Y, sin embargo, The War Game no es exactamente una retransmisión en directo de un fenómeno inexistente. Para dejaros bien claro lo que quiero decir, quiero hablaros aquí del máximo exponente de este género: Special Bulletin, de Edward Zwick y Marshall Herskovitz (el primero, director de películas como Tiempos de Gloria o El Último Samurái; ambos, creadores de la mítica serie Treintaytantos), emitido en la NBC el 20 de marzo de 1983.

SPECIAL BULLETIN

Special Bulletin, que os dejo abajo en su integridad, es un boletín informativo que narra una noticia ocurrida en el puerto de Charleston (Carolina del Sur), donde un grupo de científicos desencantados presentan al mundo una bomba nuclear de fabricación casera que amenazan con detonar si las potencias internacionales, principalmente Estados Unidos y la Unión Soviética, no ponen fin inmediatamente a la carrera armamentística.

El Washington Post, en su archivo, narra cómo Zwick y Herskovitz enviaron su idea a NBC en 1982 a través del productor ejecutivo Don Ohlmeyer. Tras conseguir la aprobación de la división de entretenimiento, la junta de Standard and Practices encargada de controlar el contenido de la cadena dictaminó que el programa grabado debía ir precedido de un descargo de responsabilidad que alertaba a los espectadores sobre el engaño. Este descargo debía emitirse al principio del falso programa y antes de su reanudación tras los intermedios publicitarios.

Dados estos avisos, el programa no causó en los espectadores el malestar entre la audiencia generado por sus predecesores. Cabe decir que Zwick siempre lamentó la decisión de la cadena, que le fue comunicada por el presidente de la NBC, Grant Tinker, quien le explicó que era “mejor errar por el lado de la responsabilidad “.

“El problema es que Ohlmeyer hizo un trabajo fantástico”, explicó en su momento M.S. (Bud) Rukeyser Jr., vicepresidente ejecutivo de NBC. “No fue hasta que lo vimos en su forma final que nos dimos cuenta del gran problema que teníamos. Estamos tratando de servir a dos maestros aquí y encontrar una solución que mantenga la integridad del programa, pero también tenemos que ser responsables ante nuestros televidentes”.

Aquí os dejo el “programa” en su integridad, ganador en último término de cuatro premios Emmy, entre ellos el de guion y montaje para un programa especial.

Special Bulletin no fue ni el primero ni el último de estos falsos programas. La primera mitad de la década de los noventa fue escenario de otros dos experimentos similares, ambos enmarcados en la ciencia ficción.

Aquí os dejo Without Warning, un falso especial informativo sobre la súbita aparición de un misterioso asteroide que va a entrar en colisión con la Tierra, emitido por la CBS en 1994 de la mano del productor ejecutivo David L. Wolper — un nombre extraordinario por méritos propios, responsable entre otras de Raíces — quien había tratado previamente el tema de los falsos documentales.

Otro ejemplo más: Special Report – Journey to Mars, sobre los últimos momentos de una misión tripulada estadounidense al planeta rojo. Tiene fecha de 1995, y entre su reparto podemos ver a una joven Alfre Woodard.

Dejo mi favorito para el final: Ghostwatch, que se presenta ante nosotros como un supuesto programa en directo de la BBC, cuyo anfitrión es Michael Parkinson (uno de los más conocidos presentadores de talkshows de la época, en la vida real), que sigue a un equipo de TV en una casa presuntamente encantada por un malévolo fantasma llamado coloquialmente como Pipes (“El tuberías”). El programa desencadenó las mismas consecuencias que sus predecesores. Primero, por la extraña decisión de sus responsables de insertar el programa dentro de la ilustre antología Screen One (una serie de ficción, de largo recorrido en Reino Unido), lo que reforzó en la audiencia la idea de que lo que estaban viendo sucedía realmente, de tan clara que era la ruptura con la línea habitual de la serie; y segundo por su desarrollo, primero marcadamente inocentón y “televisivo”, que progresivamente evoluciona hacia algo mucho más críptico, inquietante y rupturista, por no mencionar su uso de la sugestión a la hora de reproducir las supuestas apariciones del fantasma.

SPOILERS en este vídeo, cuidado.

Recomendado encarecidamente, este último. Aquí os dejo una retrospectiva.


UPDAIT: Pol Turrents me recuerda el falso informativo emitido por TVE-Catalunya en abril de 1991 sobre el falso asesinato del premier soviético Mijáil Gorbachov.

  • Como último apunte sobre la retransmisión de La Guerra de los Mundos de Welles, os dejo algo que me he encontrado de refilón: un suceso exactamente igual que ocurrió en la capital de Ecuador, Quito, en 1949, cuando una retransmisión en español de ese programa generó graves disturbios que se saldaron con siete muertos y la quema de una emisora de radio local. Tenéis un recuento de lo sucedido aquí, en Radio Ambulante.

Norma Percy y La Muerte de Yugoslavia

Norma Percy lleva produciendo documentales histórico/políticos desde hace casi 40 años. Entre sus entrevistados se encuentran Barack Obama, Ariel Sharon, Bill Clinton, Mijáil Gorbachov, Slobodan Milosevic, Radovan Karadzic, Vladimir Putin, Tony Blair, Jimmy Carter, George W. Bush, Boris Yeltsin, Colin Powell o Ehud Barak, sin contar la pléyade de asesores de los respectivos mandatarios cuyas declaraciones emplea para redondear unos relatos que han tratado las tres primeras guerras de Yugoslavia de la década de los 90, el conflicto en Oriente Próximo, el escándalo del Watergate o la emergencia de la Revolución iraní.

Percy sigue un método. “Las decisiones políticas clave se adoptan a puerta cerrada, en privado, muchhas de ellas en secreto. La misión del entrevistador es descubrir cuándo ocurrieron estos momentos, descubrir en detalle lo que sucedió ahí, y conseguir que sus participantes relaten su versión de lo ocurrido”.

Ello sucede, por ejemplo, en el segundo episodio de su gran serie documental, ganadora de un Premio Peabody: La Muerte de Yugoslavia. El encuentro tiene lugar el 12 de marzo de 1991 en la sede del Ejército yugoslavo, donde el general serbio Veljko Kadijevic propone la instauración del estado de emergencia para intervenir en Croacia y aniquilar el movimiento separatista. Allí están presentes los miembros del Consejo de Estado de Yugoslavia, representantes de Bosnia, Montenegro, Kosovo e incluso de la propia Croacia — el ahora expresidente Stjepan Mesic, una voz solitaria en la mesa suplicando para impedir el conflicto armado que acabaría desencadenándose a la postre –.

El encuentro fue grabado por los propios militares por motivos de seguridad. Percy consiguió el acceso a las grabaciones, y entrevistó a sus participantes sobre ellas. “¿Jugarán al mismo juego?”, se pregunta Percy. “¿Lo contarán en forma de historia? ¿Te repetirán la misma línea que han dado a otros periodistas? O bien, dado que están ante la oportunidad de contar lo que realmente ocurrió, ¿echarán la vista atrás, se imaginarán de vuelta en esa habitación, y relatarán exactamente eso? Cuando tal cosa sucede, no hay nada que se le compare”.

Y eso es solo el segundo episodio. En el cuarto, somos testigos de un episodio absolutamente increíble: la retención temporal del presidente de Bosnia, Alija Izetbegovic, por las fuerzas serbobosnias — un acontecimiento narrado en directo por la televisión a través de una tensísima llamada a tres entre Izetbegovic; su número dos, Ejup Ganic, y el comandante de las fuerzas serbobosnias que le mantiene cautivo — y su posterior extracción por un convoy de la ONU flanqueado a través de zona de combate por un pelotón con ganas de liarse a tiros en cualquier momento. La llamada está documentada, los participantes prestan testimonio, los combates están grabados.

La Muerte de Yugoslavia consta de cinco episodios emitidos entre septiembre y octubre de 1995 más un anexo posterior sobre los acuerdos de paz de Dayton que vio la luz en verano de 1996. Es decir, comenzó su emisión cuando la guerra de Bosnia no había terminado. Es un documental que canjea perspectiva histórica por inmediatez y calidad de las fuentes.

Diez años después, los testimonios recabados en la serie fueron empleados en el proceso emprendido contra Milosevic y Karadzic en el Tribunal Penal para la Antigua Yugoslavia.

Si vas a canjear perspectiva por inmediatez, así es como se hace.

Aquí tenéis el documental completo, con subtítulos en español. Los testimonios de sus más de 70 participantes se encuentran en el idioma original con subtítulos — por lo que he podido ver en algunos comentarios, no captan por completo el énfasis en algunas declaraciones pero, en general, son bastante ajustados –. La playlist, aquí.

La Muerte de Yugoslavia no es el único documental de Percy que se encuentra en YouTube. Aquí tenéis Irán y Occidente (2009).

Aquí está Paz Elusiva: Israel y los Árabes (2005)

Y aquí, Watergate (1994)

Y aquí, un repaso de la propia Percy a su carrera, en una entrevista con BBC Radio 4, en 2016. Aquí, en YouTube.

PD: Si os interesa el tema yugoslavo, os recomiendo este libro.

El Paso Intermedio: un postmortem

En 2017 comenzamos a grabar un cortometraje titulado El Paso Intermedio. Yo lo escribí. Tardamos tres años en estrenarlo.

Doce páginas de guion. Dos localizaciones, tres actores. Tres años.

Por ir aclarando: estoy enamorado del corto como el primer día. Es posiblemente una de las cosas de las que más orgulloso me siento en mi vida. Pero hacer un corto sin una estructura profesional de producción esconde muchas complicaciones, cada una de las cuales es capaz de hacerte retroceder cinco casillas.

Así que un par de meses después de la presentación “en abierto” del corto, se me ocurrió la idea de hablar con Javi Ruiz de Arcaute y con Daniel Rayado — director y montador/sonido — para analizar el desarrollo del proyecto de principio a fin.

Javi y Dani saben de primera mano, mucho más que yo (entregué el guion, con mis bendiciones, para pasar a ver los toros desde la barrera) lo peliagudo que fue. Así que nadie mejor que ellos para explicaros las trampas que esconden esta clase de producciones y para facilitaros recursos de producción con enlaces varios (al final del post).

Por mi parte, dos apuntes:

1.- Que la gran pregunta que me hice mientras lo escribí no fue “¿es bueno?” sino “¿es lo suficientemente bueno? ¿Merece la pena que la gente se parta la crisma por esto?”

2.- Que el diablo está en los detalles y que cada detalle al azar regresará en algún momento dado, multiplicado exponencialmente, para machacarte la cabeza.

Dicho esto, nunca podré agradecer lo suficiente a todo el mundo haber acabado escribiendo este post.

Aquí, el podcast:

Descarga directa – aquí

Aquí está el guion:

Y aquí, por completar, unos comentarios adicionales de Javi sobre aspectos de producción, con enlaces incluidos a recursos: dónde adquirió las lentes, encontró la casa, y las webs a las que acudió para mover el corto en festivales.

“Las ópticas que utilizamos fueron unas Samyang XEEN de cine, concretamente un 85mm, 50mm y 24mm, y luego en la pista un Sigma 70-200mm. Los focos que fueron dos pantallas de led Newer nuestras, en momentos muy puntuales y, sobre todo un ARRI L7-C LE2 y dos Dedoled DLED 9. Luego, aparte, banderas para cortar la luz, trípodes y material convencional de ese tipo.

Las alquilamos en Falco Films, pero en Madrid hay otras casas de alquiler como Welab, Asiria Producciones u Ovide. Hay más seguro, pero nosotros hemos trabajado casi siempre con las tres primeras. Ovide me suena más de producciones tochas de cine y tele aunque manejen equipos similares.

La casa la busqué por AirBnb avisando a la propietaria que era para un rodaje, que no suelen ser muy proclives a eso porque normalmente algo se jode siempre y a veces la gente es muy poco cuidadosa. Era más barato de esa manera pese a pagar más que por un alojamiento convencional por esto de las molestias del rodaje. Pero para buscar localizaciones específicas para rodajes, sesiones de fotos, eventos, etc. hay una web chula: Espacios más Creativos. Tienen mogollón de referencias y, por lo general, muy preparadas para acoger estas movidas. El precio, obviamente, sube mucho. Una amiga que es productora de publi sobre todo me dijo que una localización normalita, en plan un piso o una casa pequeña, difícilmente baja de 1.000€ por día, y de ahí para arriba. Para cosas que hemos hecho de vodafone me suena que han buscado ahí sobre todo.

En cuanto a la distribución de cortos la plataforma que más me gusta es Filmfreeway  Tiene mejor diseño, muchos más festivales, un motor de búsqueda de puta madre e información cojonuda y actualizada. También he utilizado Clickforfestivals y Shortfilmdepot, que era las que conocía de antes, pero, siendo útiles, están mucho menos actualizadas y envejecidas además de que para cualquier información específica te rebotan a la web del festival de turno, que muchas son muy chusqueras. No las han mejorado desde que hice Mendigo en llamas y eso fue en 2011-2012. En Filmfreeway, igual que tú rellenas un perfil vistoso de tu corto que es fácil de actualizar, los festivales hacen lo propio y de verdad que está guay.”

El corto, aquí:

Enlaces

Últimamente estoy escuchando The Deca Tapes, un podcast de ciencia ficción y misterio creado casi de cabo a rabo, voces excluidas, por el holandés Lex Noteboom (Twitter) y nominado a los Webby Awards. Cada uno de sus ocho episodios sigue a los ocho participantes de lo que parece ser un expermiento científico de distribucion de roles donde cada uno de ellos asume una función determinada (cocinera, profesora, líder). Hasta que alguien muere. Cada episodio sigue las grabaciones de los participantes, interrumpidas por una historia tangencialmente (o no, dun-dun-dun) relacionada con el misterio en cuestión. Tenéis las transcripciones en este enlace de Dropbox (.pdf). Aquí, su web oficial.

PD: El resto de los nominados a los Webbys, en la página oficial del certamen (sección “categorías”)


Tema libros. Me he terminado Borne, de Jeff VanderMeer — futuro distópico, empresa maligna, joven apandadora conoce a extraña criatura mutante, unen fuerzas contra un oso volador y su descendencia — y me ha dejado con las ganas justas para leer la segunda entrega de ese universo, Dead Astronauts, cuando termine con las dos lecturas que acabo de empezar: A History of Christianity, de Paul Johnson (Wiki), y The Power Broker, de Robert Caro. La primera se explica sola, la segunda es una biografía apócrifa de una figura absolutamente instrumental para entender el desarollo urbano de la Nueva York contemporánea: Robert Moses (Wiki).

Desde sus primeras páginas — y los mapas que las acompañan — queda claro la magnitud de la figura de Moses, un hombre que llegó a acumular hasta una docena de cargos simultáneos durante su carrera, principalmente como comisario de parques de Nueva York, capacitado para manejar miles de millones de dólares sin restricción alguna. A falta de terminarme el libro, os señalo una circunstancia histórica bien documentada de Moses: su enfrentamiento con otra figura trascendental del urbanismo, Jane Jacobs, quien protagonizó una larga historia de rivalidad con Moses por las intenciones de este último, acérrimo defensor del transporte privado, símbolo del progreso americano, de levantar una autopista en mitad de la ciudad. Literalmente EN MITAD de la ciudad.

Foto: AP

PD: Llegué a este libro tras leer algunos extractos de Working, las memorias de Caro, y un manual sobre la redacción de biografías. Aquí, un reportaje sobre el escritor, por la NPR.


Retroarch. Un interfaz/emulador universal que permite la reproducción de videojuegos clásicos (Super Nintendo, Mega Drive, Neo Geo, arcades, Atari, Commodore) con el aliciente añadido — y aquí entramos en el terreno de ‘quizás es demasiado friki para mi’ — de la posibilidad de incorporar unos filtros para convertir la imagen tal y como se vería en una televisión antigua de tubo de rayos catódicos: una CRT. Iluminación de los fósforos incluida.

A esto hemos llegado.

Pero aguantad este “quizás” un momento. Sucede una cosa: los gráficos de esos juegos estaban concebidos para aparecer en esta clase de televisores, cuyas líneas horizontales, si bien no tienen ni punto de comparación con las resolución de las televisiones actuales, suavizaban los duros píxeles de la época. Más aún: los juegos fueron desarrollados en este tipo de pantallas.

Imagen: Richmond Lee

Así que se puede decir que estos filtros no son tan pecata minuta como creía en un momento sino que tienen, en realidad, su cierta importancia a la hora de disfrutar, en plan purista, del juego original, con todos los pronunciamientos, excepción hecha de tenerlo físicamente en vuestra colección. Más la tele.

Yep. Tengo mis filtros favoritos.

Y oh sí, los he retocado a mi gusto. He tardado días.

Tecnicismos al margen: Retroarch es awesome. Tutoriales a rebosar en YouTube.


Una batería de enlaces con criterio absolutamente random: Drive & Listen es una web que os lleva de paseo en coche por las calles de las principales ciudades del mundo, acompañados de emisoras locales; un curso gratuito on-line de parques temáticos cortesía de la gente de Imagineering, la división especializada de Disney, y From dream to reality!, uno de los primeros cortometrajes parodia sobre el auge publicitario de los años 50 y 60 en Estados Unidos, recuperado por la excelente web Aeon.


Y por terminar con un disco, como es habitual: God Fodder, de Ned’s Atomic Dustbin. Cuando EEUU empezó con el grunge, Reino Unido se puso en plan rock disco con tripis. Aquí un concierto. Abajo su debut.

La caja

El caballero de la fotografía es el ilusionista canadiense Chris Ramsay. Y lo que tiene delante es un puzzle de 20.000 dólares creado específicamente para él por la compañía Labsterium. Ramsay ha alcanzado gran popularidad en YouTube resolviendo toda clase de intricados mecanismos, verdaderos artefactos de artesanía.

Pero el pasado 8 de abril cayó en sus manos esta joya, y si Ramsay, con más de 200 puzzles a sus espaldas, asegura que se lleva la palma, es que se la lleva, en particular en un momento dado a mitad de resolución, que transforma por completo el panorama y la naturaleza de la caja.

Aquí os dejo el vídeo completo de su solución.

Y aquí un making of de la caja, y un comentario posterior de Ramsay en el que investiga otras soluciones alternativas.

BONUS: Ramsay y un puzzle en forma de códice. (También comenta cartas y trucos de otros ilusionistas)

El retorno del ‘Gusano’

Después de casi tres décadas en desuso, la NASA ha recuperado uno de sus logotipos históricos, el ‘Gusano’. Fue creado en 1975 por la firma Danne & Blackburn para sustituir al logo inicial — el ala roja que atraviesa un campo de estrellas y una órbita sobre una esfera azul — por la dificultad que comportaba representarlo con la tecnología de impresión de la época. La NASA decidió recuperar su imagen original en 1992, cuando los avances lo permitieron y descatalogó el uso de esta insigne tipografía.

Hasta hoy. El ‘Gusano’ está de vuelta y figurará en el casco del vehículo de lanzamiento Falcon 9 que partirá a mediados de mayo a la Estación Espacial Internacional, como parte del vuelo Demo-2.

Foto: SpaceX

Si tenéis curiosidad por el desarrollo del logotipo, la NASA acude en vuestra ayuda con el Santo Grial en la mano: el libro de identidad visual del logo, publicado en 1976, que detalla su uso en membretes, vehículos, tarjetas de visita, memorándums, folletos o magazines. Podéis descargarlo aquí, en .pdf (3,5MB)

BONUS: Y si tenéis ganas de más, la NASA nos deja un libro gratis sobre la historia de sus emblemas e insignias: Emblems of Exploration: Logos of the NACA and NASA, de Joseph R. Chambers y Mark A. Chambers. Uno de los muchos que la organización tiene en su biblioteca, todos completamente gratuitos y en múltiples formatos.

El set vacío

Foto: Ricardo Díaz | Flickr

Por organizarse: este post comprende dos partes. Una de enlaces. La segunda, podcast. La primera recopila unos cuantos textos de medios norteamericanos que ayudan, en su conjunto, a trazar una panorámica general de la situación a día de hoy de la industria norteamericana por el impacto del coronavirus.

El podcast, como explico a los cinco minutos de empezar, es prácticamente un ejercicio terapéutico a través del cual recopilo toda la información de los enlaces que adjunto, en un intento de darles forma de relato salpicado con algunas conjeturas, premisas y opiniones personales (nivel El Adivino de Astérix, las primeras; obviedades del tamaño de Unicron, las segundas; y espectaculares triples en la canasta de ‘who gives a shit’, las terceras), con el intento de aclarar el panorama y entretenerme mientras tanto.

Helo aquí (46 min., .mp3, descarga directa aquí)

Música: Monplaisir – Estampe Galactus | The Rise, the Walk, the Hope

Pongo el podcast antes que los enlaces por dos motivos. El primero porque van a estar estructurados según la emisión y segundo, porque 45 minutos hablando solo durante un micro tiene telita y solo conectar la mesa de mezclas merece su reconocimiento.

Y una vez hechas estas aclaraciones: deseo que os encontréis bien, y que todos los que os rodean también. No sabéis cuánto.

PASADO

El podcast remite a dos acontecimientos históricos a partir de los que se pueden extrapolar algunas conclusiones sobre lo que sucede ahora: se trata de las dos únicas ocasiones en las que Hollywood ha parado máquinas por circunstancias ajenas a una huelga. Se trata de la paralización bancaria de Frankin Delano Roosevelt en 1933 — que desembocó en la creación de los sindicatos cinematográficos — y la pandemia de gripe de 1918 (la “gripe española”, como se conoce vulgarmente, y término que empleo en el podcast simplemente para caracterizarla con más nitidez), que originó el primer sistema vertical de producción, distribución y exhibición de Hollywood*. Crisis de días, meses, cuyos efectos se percibieron, y se perciben incluso, durante décadas.

*… por obra y gracia de este caballero, Adolph Zukor.

De este último caso habla el historiador William Mann este libro: Tinseltown: Murder, Morphine, and Madness at the Dawn of Hollywood (enlace a Amazon)

(Y, como apéndice, una entrevista de Javier Zurro con el historiador Luis Parés sobre la decisión de mantener abiertos los cines de Barcelona y Madrid durante la Guerra Civil, para que os terminéis de hacer una idea sobre la excepcionalidad de la situación).

PRESENTE

Comenzando por la increíble taquilla EEUU de Semana Santa (dos películas estrenadas en dos salas para un total de 3.000 dólares de recaudación)…

los cambios en el modelo de consumo, según cifras de Bloomberg, los cambios en el calendario de estrenos en Norteamérica, el impacto económico sobre Disney, tanto en parques como de transición corporativa, como de liquidez general… pero sobre todo el impacto humano de la pandemia a todos los niveles; entre los empleados, desde el paro en asistentes y temporales, a despidos de ejecutivos en estudios como Annapurna o Blumhouse, o en medios como The Hollywood Reporter, comenzando por el cese de su crítico jefe, Todd McCarthy, hasta actrices como Deborah Ann Woll, quien relata en este podcast su difícil situación profesional, en la que esta crisis se ha sumado a una temporada sin nuevos proyectos.

FUTURO

Comenzando por el puñetazo en la mandíbula que es este reportaje de Vulture donde un agente bajo el anonimato pide a todo el mundo que saque la cabeza del hoyo y dé este año 2020 por perdido — sus compañeros, a pesar de ser más optimistas, no pronostican un retorno a cifras precrisis hasta 2022, más o menos –.

Los pequeños grandes obstáculos: la avalancha de conflictos contractuales, los atascos de alquileres de sets, la inmensa dificultad a la hora de establecer protocolos de seguridad adecuados, el dilema de los cines de reabrir sus puertas a menos del 50% de su capacidad y arriesgarse a convertirse en focos de contagio.

Y por terminar con este post que cierra el podcast: Prepare for the Ultimate Gaslighting, del cineasta independiente Julio Vincent Gambuto, que habla mejor de lo que yo consigo hablar en el podcast sobre la idea central del mismo: algún día esto pasará. Entiérralo bajo la alfombra, o cambia.

Enlaces

Strange Keyworld es un matarratos en forma de juego de plataformas creado por GMShara (descarga aquí, 22 MB, precio a voluntad, o directamente aquí, en navegador). La idea consiste en hacer avanzar al moñeco con la circunstancia particular de que solo puedes utilizar las teclas que aparecen en la pantalla en ese momento. Y las teclas pueden cambiar de una pantalla a otra. Y las teclas forman parte del terreno del escenario, actuando como plataformas que desaparecen en el momento en que las pulsas. Así que es cuestión de ritmo, anticipación, y no volverse como una regadera.


Terminado Masks of the Illuminati, de Robert Anton Wilson. Se ha sufrido. Un poquito. Más que nada por la decepción de que, realmente, no es la historia de detectives que avanza su cubierta, sino más bien un repaso a la historia del esoterismo de la mano de su verdadero protagonista principal, un joven británico llamado John Babcock, modelo de romanticismo-angustias decimonónico, y su transición natural hacia el escapismo definitivo: el simbolismo. Puede llegar a cansar pero el caso es que Wilson escribe como un auténtico demonio y sin ningún tipo de restricción estilística: tan pronto la novela se convierte en un guión cinematográfico como en un diario, como en un cuestionario. A veces pasaba la página solo por descubrir con qué forma iba a encontrarme a continuación. Y, aunque no sean personajes predominantes, las diferentes perspectivas que aportan Joyce y Einstein sobre estos fenómenos, así como la extraña pareja que forman — y sus radicalmente opuestas aproximaciones a lo que entienden por Verdad — ayudan a anclar todo el material, que en el fondo comparte la misma idea con todos los textos de Wilson: la revolución espiritual debe ocurrir primero.

Siguientes en la lista: Borne, de Jeff VanderMeer y Nixonland: The Rise of a President and the Fracturing of America, de Rick Perlstein.


Archive.org tiene almacenada, en su integridad, la serie clásica estadounidense One Step Beyond, 96 episodios de fenómenos raros — clarividencia, parapsicología, posesiones, apocalipsis varios –. Es considerada, al menos cronológicamente (su emisión comenzó en 1951), la abuelita de The Twilight Zone. Por sus episodios rondan Warren Beatty, Joan Fontaine, Christopher Lee o William Shatner.

Además de en Archive, tenéis todos en este canal de YouTube.


Enamorado de este libro de arte sobre el videojuego Sekiro, de From Software, creado por Emma Rios. Nos lo deja gratis para su descarga aquí (32 MB, .pdf)

BONUS: Clásico instántaneo en la historia de las boss fights por envergadura, atmósfera, lirismo y por su descomunal banda sonora (de Yuka Kitamura. Explota a partir del 06:25).


All the President’s Minutes es un podcast de los creadores de One Heat Minute, del que hablé por Twitter alguna vez. Como ya sucediera con la película de Michael Mann, la idea consiste en desgranar minuto a minuto el metraje del clásico thriller político de Alan J. Pakula para expandir la conversación desde ahí hacia otros derroteros relacionados con la política, el cine de los setenta y la transformación política y social de EEUU. Con invitadas de excepción a cada programa, como Melissa Matheson (la guionista de E.T.) o la crítico de cine Manhola Dargis, del New York Times.


El blog Drawing Blood, especializado en la intersección de comics y medicina, nos deja un recopilatorio de tiras cómicas norteamericanas durante la llamada “gripe española” que comenzó en 1918.

Por terminar con un disco, como casi siempre: Heaven to a Tortured Mind, de Yves Tumor. Prince estaría orgulloso.