The Uncensored Library

Reporteros sin Fronteras ha anunciado la apertura de la Biblioteca sin Censura, un monumental espacio creado en Minecraft donde periodistas perseguidos de todo el mundo pueden colgar sus artículos prohibidos en forma de libros, uno de los cientos de objetos que este juego de construcción pone a tu servicio, y capacitados para acoger textos reales.

No exagero con lo de monumental. Según la nota de prensa, la biblioteca, de estilo neoclásico, tardó tres meses en ser levantada, con la colaboración de 24 constructores de 16 países diferentes, a lo largo de 250 horas de trabajo. Está compuesta por 12,5 millones de bloques, la unidad de construcción básica del juego: un cubo de un tamaño de 16 píxeles por lado. Su traducción real, oficiosa, es de un metro cúbico. El diámetro de la cúpula del edificio es de unos 300 bloques. En nuestro mundo sería la segunda más grande del planeta, solo diez metros más pequeña que la del Estadio Nacional de Singapur.

La premisa a la que sirve es muy sencilla: a través del juego, los periodistas pueden conectarse a un servidor particular, bajo pseudónimo, y colgar sus textos en la biblioteca. Y, según RSF, “dado que Minecraft es accesible incluso en aquellos países donde la libertad de expresión está restringida”, se ha habilitado un servidor abierto y oculto para que todos sus usuarios — más de 145 millones de jugadores activos en todo el mundo a finales de 2019 — puedan leer los textos, cuyo contenido es inalterable. Entre ellos se pueden encontrar artículos del bloguero vietnamita y activista pro Derechos Humanos Nguyen Van Dai, y noticias de los portales de información Grani (ruso) y Mada Masr (egipcio).

El proyecto está dedicado a la memoria de reporteros fallecidos como los mexicanos Miroslava Breach o Javier Valdés, o el periodista saudí Yamal Jashogi, asesinado el 2 de octubre en el consulado de Arabia Saudí en Estambul por las propias fuerzas de seguridad de la legación diplomática; un crimen del que ha sido acusada la familia real del reino árabe. La prometida de Jashogi, la profesora turca Hatice Cengiz, ha participado en esta iniciativa.

Dentro de la web oficial, en la sección de “Descargas”, podéis encontrar todas las instrucciones necesarias para entrar dentro de la biblioteca. Si tenéis algún problema, en Gizmodo ofrecen una guía adicional.

Aquí os dejo un making of del inmenso edificio: