Enlaces

Memories of Play es un documental de la web Polygon sobre el 25 aniversario de la Playstation, con la participación de los desarrolladores de la consola; una a la que no dediqué el tiempo que se merecía — Metal Gear Solid, el Pro Evolution y poco más — gracias a mi fantástica idea de pillarme en su lugar la Nintendo 64 y sus cartuchos de tres trillones de pesetas (tres trillones de euros al cambio actual, porque con esas cantidades qué más da). Fuck it. Por lo menos jugué al Mario 64. Con subtítulos de serie (32′).

BONUS: Games Radar entrevista a “Fiona”, la protagonista del extraordinario anuncio del no menos extraordinario Chris Cunningham, que volvió loco a medio país.


NPR’s Book Concierge, o la enésima maravillosa idea de la cadena pública estadounidense NPR. Es una aplicación web que permite filtrar por intereses más de 2.000 libros recomendados por la sección de Literatura del medio durante los últimos seis años. Podéis hacer incluso mezclas de categorías para precisar todavía más vuestras elecciones. Cada libro va acompañado con su correspondiente descripción y artículo/s dedicado/s.


Una para los peques — o para devotos de la Comic Sans, o para mí, que me la aprendí un martes y la olvidé el miércoles — : la tabla periódica con ejemplos ilustrativos del uso de cada elemento, diseñada por Keith Enevoldsen.

La tenéis aquí, en .pdf


Angie Harris hace pasteles. Y tiene un macabro sentido del humor. La mano de Carla Gugino en Gerald’s Game, comestible. Ñam-ñam.


The Class of 2000 tiene todas las papeletas para entrar en los mejores reportajes que he leído este año. Se trata de un especial interactivo de Dan Levin para el New York Times que busca en la actualidad a los chicos y chicas que se graduaron hace 18 años en el instituto de la localidad rural de Minford, Ohio.

Minford pertenece al condado de Scioto, el primer epicentro de la crisis de opiáceos en Estados Unidos, una iniciada con la facilitación de farmacéuticas como Purdue Pharma, y que en 2010 acabó liderando el número nacional de recetas de Oxicontina por habitante: 123 pastillas por persona.

En los últimos 18 años se han registrado 275 muertes por sobredosis solo en ese condado.

How the opioid crisis decimated the American workforce, de PBS (subtítulos en inglés)


Resulta que hay OTRA versión de The Last Waltz, el “concierto de despedida” de The Band, completamente diferente al docuconcierto de Martin Scorsese. Las imágenes pertenecen no al director, sino a las cámaras propias del Winterland Ballroom de San Francisco, que nunca dejaron de grabar a lo largo del acto. Así pues, se trata del concierto entero, sin pausas ni insertos.

Parte 1, parte 2 y parte 3, la que dejo aquí. Ni caso a la imagen del vídeo. Suena de maravilla. El apogeo casi interminable que es I Shall Be Released llega a partir del 29:05 (via Dangerous Minds)

Megadeath total

Llevo unos días jugando a Valfaris, una combinación de “corre, mata y Heavy Metal” especialmente frenético, lo que en mis torpes manos se convierte en un verdadero infierno. El juego te propone que combines armas de fuego de munición ilimitada (yay!) con espachas y hachas para rellenar una barra de energía que puedes invertir en a) un escudo de mierda o b y preferible) trabucos de destrucción masiva con balas finitas que te permiten convertir el escenario, durante unos gloriosos instantes, en un páramo de vísceras. Suena realmente bien hasta que descubres que la imagen del principio de este post pertenece a un instante relativamente fácil en comparación con las hordas inacabables de bichos, plataformas explosivas y habitaciones-trampa que empieza a lanzarte el animalico aproximadamente 15 minutos después. Pero hay cierta variedad en esta ensalada de tiros, de cuando en cuando. Armas del día que se lo pidas, juegos de trile con un jefe, plataformeo vertical puro, y episodios esporádicos en los que pilotas un robot mostrenco con una calavera gigante en el pecho, tridente, ametralladora y lanzallamas, prácticamente invulnerable, para descargar tensión acumulada.

La verdad sea dicha es que me lo estoy pasando con medio hemisferio y dejando que la memoria muscular haga el resto, como casi todos los juegos de mecánica sencilla donde muero 7.324 veces entre puntos de control, pero el hecho de que a veces se combinen tantas cosas en pantalla que no puedo ver al minúsculo protagonista (momento en el que te puedes dar por muerto) no es excusa para reconocer que, de haber salido a finales de los 80, con solo tres vidas de margen y una vela a Santa Teresa, lo habría tirado por la ventana al día siguiente, por mucho que me gustara el diseño. Y me gusta mucho.

El presskit, con algo (muy poquito) de concept art. Podéis comprar la banda sonora de Curt Victor Bryant, con títulos tan característicos como Torture March, Infectious Fear o (ejem) Cutthroat Deliverance, en Humble, por ejemplo (7,37€). Y el tráiler, para cerrar.

Enlaces

Hay veces en las que juego a Street Fighter III y me quedo prendado de la animación. Me vuelve loco. Las poses, la dinámica, la energía de cada golpe.

Aquí, Makoto está de acuerdo.

Sin ningúna intención de ir a la guerra en cuanto a estilos se refiere — a donde sí va el artista Blake Reynolds –, por edad y nostalgia soy un enamorado de la animación en dos dimensiones. Lo que me lleva a este amplio artículo de la difunta VGDesentsu (aquí, un listado completo de su contenido) sobre la historia del diseño de gráficos 2D en la industria japonesa de los videojuegos. La era hexadecimal, el dibujo manual en ordenador, los escáneres y el modelado previo en 3D.

Todavía vigente hoy, gracias al trabajo de desarrolladores como Arc System Works, responsables de Guilty Gear y Dragon Ball FighterZ. ¿Su trabajo? Luchar contra la perfección, y capturar los “errores” de la animación tradicional frente a los automatismos de los sistemas actuales.

PD: Richmond Lee, conocido en Twitter como Art-Eater, tiene hilos ultrarrecomendables sobre tanto Street Fighter III como la animación en juegos de lucha clásicos, en general.

PD2: Elena también coincide. Aquí tenéis un recopilatorio interactivo de animaciones. Elegid personaje y a clicar.


¿Quién es capaz de identificar a una persona que no conoce de nada como un potencial terrorista suicida? Jack Reacher. ¿Quién afirma que “solo conoce relativamente” Nueva York pero se sabe los hoteles donde puedes sobornar al portero para dormir de gratis? Jack Reacher. ¿Quién lucha a cuchillo simultáneamente no contra uno sino contra DOS líderes de Al Qaeda en calzoncillos? Jack Reacher.

Es Gone Tomorrow, novela número, no sé, 53 de la serie que me pillé de manera completamente random porque tenía hambre de Reacher, y Reacher me ha puesto un menú de cinco estrellas con operaciones secretas en Afganistán, un vademécum de pistolas con silenciador por si alguna vez tengo que asaltar un piso franco yihadista y sus diálogos marca de la casa , consistentes fundamentalmente en que Jack Reacher se limita a convencer a un personaje, cualquiera, de que resolvió el caso en la dedicatoria del libro y solo es cuestión de hacerle caso.

PD: Número de personajes femeninos inicialmente recelosas de nuestro protagonista que acaban tirándole sus bragas a la cara en la página 200: Uno.

PD2: OK. No os gusta Jack Reacher. En fin, pues aquí tenéis los mejores libros de no ficción de 2019 según el economista Tyler Cowen, más conocido en los internets por su web Marginal Revolution. Ea.


Concept art de Aladdin via Oh My Disney!

“Almost everything you think you know about Aladdin is wrong”.Un ensayo de la periodista Iman Sultan sobre las Mil y una Noches, su pervivencia en la cultura islámica a través del relato infantil y de la tradición oral, y las transformaciones que experimentó con su adaptación animada en 1992.


Turno de música. Cohenita que soy, solo podía ser éste.